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Importancia Ecológica, Servicios Ambientales y Manejo Participativo de la Cuenca Amazónica |
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Página 2 de 4 La cuenca y su gente
Los ríos de la cuenca suplen la mayoría de las necesidades de agua de los habitantes de la Amazonía, nativos o colonos. La población de la Cuenca Amazónica bordea los 23 millones de personas, aproximadamente la mitad vive en Brasil. Alrededor del 60% de esta población habita zonas rurales mientras que Belén y Manaos tienen poblaciones superiores a un millón de personas. Mientras cerca del 60% de la población de la cuenca carece del servicio de agua potable, el agua de los ríos es principalmente utilizada para consumo doméstico.
La Amazonía también provee pescado, camarón y una variedad de plantas acuáticas, indispensables en la dieta de las comunidades locales. Anualmente en Manaos se venden entre 30 y 50 mil toneladas de pescado, cifra que incluye más de 200 especies diferentes (Goulding et al. 1996). Los ríos, las llanuras aluviales y los bosques ribereños son el hábitat principal de un gran número de animales terrestres utilizados por la población local.
Durante las dos décadas pasadas, investigaciones en Europa y Norteamérica han demostrado que uno de los medios más eficientes de control de calidad de agua es el uso de los componentes de los ecosistemas naturales. Los resultados de las investigaciones conducidas en la Amazonía demuestran que la vegetación ribereña, los humedales y las llanuras aluviales poseen una capacidad innata de purificación natural de agua Así a través del uso de los componentes ecológicos propios de los ríos de la Amazonía se evidencia claramente una posibilidad de manejo efectivo de este sistema.
Amenazas para la Cuenca Amazónica
La escasez de agua no es un problema en la cuenca del Río Amazonas. Por ejemplo, en la zona Brasileña la disponibilidad de agua esta calculada en más de 600,000 m3/persona-año (SRH 1999). La contaminación del agua no es un problema difundido en la amazonía, pero existen algunos lugares específicos con problemas. Por ejemplo, en las cabeceras de la cuenca existen áreas de contaminación debido a la industria de metales pesados. La contaminación de agua vinculada a la exploración y explotación de la industria petrolera ha sido reportada en Ecuador, Perú, y Colombia. Los ríos que fluyen por grandes áreas urbanas como Manaos, han sido severamente afectados por la destrucción de su hábitat a lo largo de sus márgenes y por la descarga incontrolada de deshechos industriales y domésticos en sus corrientes (Silva y Silva 1993).
La deforestación extendida en la cuenca Amazónica ha producido cambios significativos en la calidad del agua en muchos ríos (Williams y Melack, 1997, Uhl y Jordan, 1984), pero ningún impacto significativo ha sido confirmado en los tributarios más grandes de la región. La destrucción de bosques de las llanuras aluviales debido a la agricultura ha causado una pérdida importante del hábitat para la reproducción de los peces. Finalmente, la construcción de cinco grandes represas en las tierras bajas de la Amazonía han bloqueado los senderos naturales de migración de ciertas especies de peces. Goulding et al. (1996) señala que la diversidad biológica de peces encima y debajo de la presa Tucuruí ha disminuido aproximadamente en el 50 %, así como también una reducción del 65 % del pescado comercial y del camarón recogidos río abajo de la presa. Laurance (1998) reporta que más de 79 presas están actualmente planificadas en la Amazonía Brasileña.
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